Me he dado cuenta que hay un mal que aqueja a los humanos, se trata de buscar culpables, siempre que hay algún problema, el objetivo no es buscar una solución, sino que la pregunta es “¿quién fue?” o “yo no fui” o más grave aún “tu fuiste”, y desde pequeños que vamos aprendiendo esto, seguramente heredado de nuesgtro entorno, sino pregúntenle a mi hijo Jorge, que siempre que se manda algún condorito me dice “Tu fuiste”. (reconozco culpabilidad en esta mala enseñanza entregada a mi hijo, y por supuesto, a parte de sentirme culpable no he hecho nada por remediarlo) . Tratamos de culpar a otros para eludir nuestras responsabilidades, cuidar nuestra honra y salvarnos de algo malo, tal vez es más cómodo culparnos que arreglar las cosas. No sentimos mejor cuando no somos los culpables, aunque el problema siga ahí, la solución no es tan importante como el sentirse libres de toda culpa.
Alguien tiene algún estudio al respecto? No quiero que me echen la culpa por decir algo que está mal.


Hola Tito!
Eso es cierto lo q tú cuentas… las personas no se responsabilizan de las cosas, pq
no se aceptan los fracasos, pq si te equivocas o te va mal en algo altiro te juzgan de
fracasado, a todo el mundo le gusta ser exitoso y dentro de su enciclopedia no debe
existir la palabra equivocación, error o q se yo…pq o sino eres un fracasado o pq no
eres idóneo en el tema bueno y lo más fácil y barato para muchos es culpar a otros.
Pienso q esta cultura ha sido heredada pero no sé de donde viene…pq claro acá
en Chile todo se copia.
Te deseo toda la suerte del mundo, espero q encuentres un buen lugar y q los negocios
vayan tomando el rumbo deseado.
Cariños
Caro
Comentario por Caro — noviembre 14, 2006 @ 9:10 am
El tema de la culpa para mi es super cercano, ya que me tocó vivir toda mi infancia con mi padre que es la imagen de lo que Ud. comentó sobre la culpa… crecí sintiendome culpable hasta por las mas pequeñas cosas, por como me miraban, a veces podía percibir (o creía hacerlo) que las personas me estaban culpando por algo, no sé, que se yo… en fin crecí y logré, por no sé que medio, darme cuenta de los errores de mis padres y de todo el que me rodeaba y tomarlos uno por uno, y así, de alguna forma, entender la falla y aprender a cómo no cometer los mismos errores (los cuales cometo igual, en menos medida claro, supongo por lo mismo). Bueno, el cuento es que sé que puedo tener muchas fallas, pero una gran virtud que tengo es la de “acusarme sola cada vez que me mando un condoro, porque “la verdad nos hará libre” reza algo por ahí, y eso, a mi parecer, es lo que mejor se puede hacer: hacerse cargo de uno mismo, y lograr aprender eso, cuesta mucho, pero que cantidad de puertas abre.
Daniela, 24 años.
Comentario por Daniela — enero 25, 2007 @ 4:36 pm