Desde hace 5 años que trabajo en la ciudad de Santiago en diferentes empleos, y todo este tiempo he buscado siempre la mejor forma de ahorrarme algunos pesos en los viajes desde donde vivo en Valparaíso. No sé por que razón la Ruta 68 es la más cara del país, un viaje Santiago – Valparaíso cuesta casi lo mismo que uno desde Santiago hasta Concepción. Durante este tiempo he aprovechado todas las promociones, pasajero frecuente, pasajes de ida-regreso, sistema de puntos para conseguir pasajes gratis, boletos al por mayor, pago adelantado de los viajes del mes, línea no tradicionales, cheque a fecha, buses que me dejen más cerca de la casa por el mismo o menor valor, horarios especiales, valores por tramos (a Curauma sale 200 pesos menos que a Valpo), etc. Esto no necesariamente a implicado un viaje más cómodo o más rápido, recuerdo la vez por ejemplo que por 300 pesos menos viajé en una especie de dormitorio de chofer al fondo del bus, venía acostado, pero si chocaba el bus por detrás quedaba literalmente molido. Incluso una vez pasó una micro Expresos Viña, me iba a subir, pero el chofer quería cobrar 2000 pesos, para la época más caro que un bus tradicional, razón por la cual no viajé ahí.
Pero esta semana de ajetreo, de aumento de los pasajeros por las Fiestas Patrias, las empresas han recurrido a algunas tretas para eludir las ventajas que dan a los pasajeros que viajamos siempre. No me di ni cuenta, pero el viernes 15 de septiembre la línea Condor Bus no me quiso vender un pasaje de ida-regreso porque según el vendedor “No habían disponibles” así que medio apurado y tratando de asegurar un asiento en el bus pagué 3200 pesos por un viaje de ida que normalmente vale 4800 ida-regreso. No me explico como “el sistema” se bloqueó para los boletos más baratos ese día, y por supuesto, lograron aprovecharse del apuro de la gente y del ambiente de fiesta en que para algunos se agranda el presupuesto.
Ahora la trampa que está haciendo Tur-Bus es la siguiente, la persona va a comprar el boleto en la ventanilla y le dicen quedan pasajes para una o dos horas más, en realidad para alguien que viaja por un fin de semana o va de fiesta o de visita no es tanto por sólo “la vez”, pero ni me imagino como sería si todos los días me pasara lo mismo. Lo que se hace generalmente en estos casos, es decir “ah, ok, no hay problema, busco en otra línea” pero no, en todos lados pasa lo mismo, entonces como casi siempre ando con boletos sin marcar (los que compré por adelantado, o los boletos de “regreso”) me acerco al auxiliar y con la mejor cara de “amigo-te-veo-todos-los-días” diciéndole “te quedará algún asiento disponible??”, la respusta es “claro, tengo algunos, pero sólo si me compra el pasaje arriba, vale 3200″, pero como que no estaba lleno?, no estaba todo vendido? No. Estos señores se guardan algunos asientos y se aseguran de venderlos más caros aprovechandose nuevamente del público. Por suerte, ayer encontré otro bus que me llevó y tuve que hacer una combinación extraña para llegar al Sanatorio hasta donde iba ayer.
Espero que esto haya sido una excepción, y que todo vuelva a la normalidad, que por estos días no estoy para dejarme engañar y pagar demás por algo que no corresponde.